Es un problema de abastecimiento más que de camino. Cada jornada ganada parece pequeña, pero obliga a pagar por adelantado una logística cada vez más cara.
El mensajero y las provisiones
Enunciado
Entre la casa de un mensajero y su destino hay siete jornadas de viaje. Al final de cada jornada hay una casa donde puede dormir y dejar provisiones.
El mensajero solo puede cargar comida para cuatro jornadas.
Debe llegar al destino y volver a su casa sin quedarse nunca sin comida.
¿Cuál es el mínimo número de jornadas de marcha que necesita en total?