Este problema no añade información privada; añade algo más sutil y más poderoso: conocimiento común. Por eso su solución parece lenta y, al mismo tiempo, implacable.
La isla de los ojos azules
Enunciado
En una isla sólo viven personas perfectamente lógicas. Exactamente 100 de ellas tienen ojos azules. Las demás los tienen marrones… pero nadie conoce el color de sus propios ojos.
Todos pueden ver el color de ojos de los demás. No hay espejos ni superficies reflectantes, y está totalmente prohibido hablar del color de los ojos. Además, existe una ley estricta: si alguien llega a saber con certeza que el color de sus ojos es azul debe abandonar la isla al amanecer del día siguiente.
Un día llega un extranjero y dice en voz alta: “Veo al menos una persona con ojos azules.”
¿Qué ocurre después?