Cuando el número de colores aumenta, el problema deja de ser un simple juego de deducción inmediata y pasa a exigir una forma de coordinación mucho más fina. Su interés está en cómo una sola intervención puede ordenar lo que viene después.
El verdugo y los sombreros (3 colores)
Enunciado
Hay 10 personas en fila, numeradas del 1 al 10, donde la 10 está detrás de todas.
Cada sombrero puede ser rojo, azul o verde. La persona 10 habla primero y ve los sombreros de las 9 personas que tiene delante; la 9 ve 8; y así sucesivamente. Nadie ve su propio sombrero ni los que quedan detrás.
Por turnos, cada uno debe decir en voz alta una sola palabra: “rojo”, “azul” o “verde”. No pueden añadir nada más.
Si alguien acierta el color de su sombrero, sobrevive; si falla, muere. Antes de empezar pueden acordar una estrategia.
¿Cuántas vidas pueden garantizar como mínimo?