Un sendero, dos días y una conclusión que parece imposible de garantizar hasta que se encuentra el ángulo justo para mirarla.

El monje y la montaña

Curioso
Ingenio eterno

Enunciado

Un monje sube una montaña por un sendero estrecho. Sale al amanecer y llega a la cima al atardecer. Pasa allí la noche.

Al día siguiente baja por el mismo sendero. También sale al amanecer y llega al pie al atardecer.

Puede haber caminado a velocidades distintas en distintos tramos, detenerse en lugares diferentes y descansar tiempos distintos en cada jornada.

¿Puede asegurarse que existe al menos un punto del sendero por el que el monje pasa exactamente a la misma hora en ambos días?